Toros si, toros no. Sin discusión
admin | 2 Agosto 2010El titular te parecerá tan incongruente que ahora mismo estás pensando que acabo de pegarle un traguito a la botella de lejía, pero no, todavía no he llegado a esos extremos. No lo descarto, tal y como está la cosa. Eso sí, como soy un sibarita la lejía tiene que ser mínimo de 5 años.
Si me has leído en los últimos 45 años sabrás que me gustan los toros (y algunas vacas de buen ver). Las tonterías que hice en mitad de las WSOP del año pasado con el capote, la montera, el torito y la gitana no son más que una confirmación de mi querencia por la tauromaquia. Tenías que ver la cara de los yankis cuando cada cierto tiempo me levantaba, cogía el capote, daba varios pases y decía: I need relax. Los españolitos también se descojonaban, claro.

Montaje guapo de Rudyriver
Montera, capote, gitana y... americanos filpando
Aunque te parezca mentira nunca he discutido con un antitaurino sobre las corridas de toros, sobre las otras puede que sí. Se podría decir que no me gusta discutir, pero no es así, lo que no me gusta es perder el tiempo. Él no me va a convencer de que es un maltrato y yo no le voy a convencer de que es un arte. Mejor nos vamos a tomar unas cañas y hablamos de temas más instructivos… o no.
El problema es que tenemos unos políticos con un alto grado de idiotez y les encanta prohibir. Prohibido fumar, prohibidos los toros, prohibido lo que sea. La última es que quieren prohibir a los críos comer bollería industrial ¡Manda cohone! Estoy empezando a pensar que para ingresar en un partido te hacen un test de ineptitud y sólo admiten a los más inútiles.
Los antitaurinos encantados, pero que no se engañen, no todos los políticos que han votado la prohibición lo han hecho por la defensa de los animales. Muchos de ellos lo han hecho por eliminar de Cataluña algo que “huele” a España. Mira que son cortos. Al final los nacionalistas se han aprovechado de los antitaurinos y viceversa. Han conseguido mucho, la prohibición, pero no su principal objetivo, el concienciar a la gente de que es una crueldad.
Es como si quieres tener un hijo y no lo consigues. Finalmente tu parienta se queda embarazada ¡pero se la ha cepillado el vecino! Tú contento por que tienes un hijo, pero cada vez que le mires a los ojos verás la cara de tu vecino encima de tu mujer. Objetivo cumplido pero victoria agridulce.
Volvemos a la época de Franco en que había que ir a Francia a ver películas picantes, solo que ahora irán a ver corridas (de las otras). Prohibirán el torito y la gitana encima de la tele o la rumba, que tan catalana es. No se dan cuenta de que las corridas de toros son igual de catalanas que españolas. Por cierto, creo que las corridas de toros empezaron en el País Vasco, así que según sus teorías no son ni españolas.
A ver si a algún idiota se le ocurre promover en el Congreso de los Diputados la prohibición de los casteller, porque es inhumano hacer subir a un chaval de 5 años a una montaña humana de 6 ó 7 pisos ¿Qué me dices del foie? ¿Y las ostras, no es cruel echárles en vivo un chorrito de limón y zampártelas?
Yo seguiré acudiendo a los toros siempre que pueda, y si es en el callejón mucho mejor. Estando tan cerca del meollo te enteras de lo que el apoderado le dice al torero, como éste coloca a los subalternos, que le dicen al picador, etc. Una muestra.

En el callejón tan a gusto, como los señoritos
“Cuando un hombre pide justicia es que quiere que le den la razón”. Santiago Rusiñol i Prats esto último, el resto er Periquillo.
















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