Bajar los impuestos es de izquierdas
¿Recuerdas quién pronunció esa frase? Yo tampoco, pero seguro que fue Zapatero o alguno de sus secuaces. Cuando la escuché me tiré un par de semanas descojonao de risa ¡Qué dolor de abdomen, oiga!
Uno de los principios básicos de la izquierda es hacer el Estado lo más tocho posible y para conseguirlo deben aumentar el gasto público. Blanco y en botella. Si quieres aumentar el gasto debes aumentar los ingresos ¿Cómo lo haces? Tienes dos vías: subir los impuestos y endeudarte.
Si tú te endeudas en tu casa eres tú el que te comes el marrón y te tiras varios años para devolver esa deuda. Pero si eres un gobernante te da igual. Esa pasta la tendrán que devolver los Gobiernos que vengan detrás y, lo que es más grave, las generaciones futuras.
Ahora mismo España está al límite del endeudamiento y lo tiene jodido para colocar la deuda, así que toca subir impuestos. Eso nos acaba de adelantar ese genio llamado Pepiño Blanco. Ya sabes, nuestro Ministro de Fomento, tan inteligente que no pasó de primero de Derecho, esa carrera que se puede sacar sin bajarse del autobús (como la que terminé yo).
El iluminao suelta que en el resto de Europa se pagan más impuestos y se queda tan pancho. Más contento que unas castañuelas y creyéndose que ha descubierto la rueda. Lo grave no es la tontería que ha dicho, si no que ¡es Ministro!
Ya le han contestado nosequé técnicos de Hacienda asegurando que no se puede comparar Alemania con España. Es como comparar peras con manzanas. Bueno, no, caviar con cagarrutas de cabra.
Imaginad que el Ministro suelta: los médicos pagan más impuestos que los dependientes de tienda, hay que subirle los impuestos a éstos últimos. Bien, pues los médicos son los alemanes, nosotros los dependientes y el Ministro idiota.
Puede que el muy listo haya visto que la presión fiscal ha descendido en España. Eso es cierto, pero lo que no sabe él es cómo se calcula y qué significa. La presión fiscal se calcula dividiendo lo que recauda el Estado (creo que incluye Hacienda y la Seguridad Social) por el PIB.
No hace falta ser ingeniero de la NASA para deducir que si la recaudación ha descendido, digamos, un 20% y el PIB solamente un 4% la presión fiscal desciende mucho. Pongamos que antes era 40/100 y ahora ha pasado a 32/96 quitándole un 20% al numerador y un 4% al divisor. Esto deja una presión fiscal del 33,33%.
¿Significa esto que yo ahora pago menos impuestos y hay margen para que me los suban? Pues no. Esto significa que si yo tengo la suerte, como así es, de seguir trabajando como antes, sigo pagando ese 40%, pero ahora hay mucha gente que gana mucho menos o está en el paro y hacen descender el porcentaje global.
El tema de los impuestos lo suelo comparar con un bar (o cualquier negocio, pero un bar me tira mucho). Si tu bar funciona mal en una época de crisis ¿qué haces, subir los precios? No, los reduces para que te venga más gente. Con los impuestos hay que hacer lo mismo. Si los reduces habrá más gente “dispuesta a pagar”, tendrás más clientes y tus ingresos aumentarán.
En el bar también tienes que reducir gastos superfluos. En el Estado también se puede hacer: funcionarios, Parlamentos autonómicos, duplicidades, asesores y, por supuesto, Ministros que no saben que dos más dos son cuatro.
En fin, ¿no hay en este Gobierno ni una sola persona que sepa algo de economía (lo básico)? Y si lo hay ¿porqué no dejan que sea ese el único que abra la boca en estos casos?
“No hay nada tan cierto en el mundo como la muerte y los impuestos”. Benjamin Franklin esto último, el resto er Periquillo.
Agosto 17, 2010 No Comments














