Category — Historias de una madre (en concreto la mía)
¡Clonk! Cae otro (y no ha sido un huevo)
Hablo de años, no de huevos. A las 10:50 de la mañana recibo la puntual llamada de mi señora madre para recordarme que tal día como hoy le jodí la media tostadita que se suele tomar a esta hora. La conversación discurre más o menos así:
- ¿Qué pasó madre?
- ¿Sabes que a esta hora estabas naciendo hace 45 años?
- Sí, madre.
- ¿Y qué te habías cagado en tu madre?
- Sí, madre.
- Pues nada, que pases un buen día ¿Cuándo te veo?
- Un día de estos me planto por allí. Qué pase usted un buen día también.
La llamada suele durar un poco más porque hablamos de otros temas que no son de interés para el lector. Últimamente le hablo mucho del feisbuk, ya que he encontrado a viejos amigos de Jaén como Los Arenas, Julilla García Carazo o Periquillo el del lunar. Eso va en otra entrada.
Seguramente todos estos estaban en el mismo espacio-tiempo que la foto del gordo soplando.

El gordo soy yo y ya llevo 45 de esos.
El 4 de abril colgué una entrada contando que tenía que haber nacido ese día porque era cuando mi señora madre salía de cuentas. Por lo tanto, me retrasé 18 días de nada. Aunque te pueda parecer una putada para la madre, no lo es tanto. Yo soy el quinto pero mi santa madre soportó once embarazos ¿Qué más le daban 18 días si estuvo media vida paseando el bombo?
Como en Jaén hay mucha guasa, le llamaban “la coneja”. Ojito con los comentarios, que yo puedo descojonarme pero si alguien se mete con mi santa madre MA TO. Acabo de recordar otro mote muy bueno de la época. Una pareja se casa y tiene su primer hijo a los 21 días. En la España de los años 60 eso de casarse con el bombo no era nada, pero nada habitual. Apodo del chiquillo, cantado: “el pollito”. Para los urbanitas desmemoriados os recordaré que las gallinas incuban los huevos durante 21 días.
Si has estado atento a la conversación con mi santa madre te estarás preguntando ¿Qué coño es eso de que se cagó en su madre? Pues simplemente eso, como suena, que me cagué dentro. Es normal, llevaba ahí casi tres semanas, sin pañales y no encontraba el aseo.
Esto tendrías que oírselo contar a ella, pero más o menos fue así. El medico le dice a la parturienta que el niño viene cagao y que eso es un problemón de mil pares de cohones. No sé si ahora no es tan complicado, pero en el 65 para saber si tenías una costilla rota te hacían una foto del pecho y te auscultaban con un vaso de plástico.
Seguramente nada más nacer me tendrían que hacer un lavado de estómago y ver si había más complicaciones. Según la protagonista, el malaje del niño salió con los ojos y la boca más apretados que los tornillos de un submarino (aquí te tienes que imaginar el gesto). Sólo me faltaba pinzarme la nariz con los dedos, como cuando saltan los nanos a una piscina.

Como siempre digo: en boca cerrada no entra mierda
Total, que no pasó nada por ser un tipo que sabe tener la boca cerradita (ironía de la fina, oiga). Como puedes imaginar, estas no fueron las dos únicas putadas que he gastado a mi santa madre. El resto las iré contando.
He tardado mucho en subir esta entrada porque me he pasado la mañana contestando a la infinidad de felicitaciones que he recibido en feisbuk. Todavía me quedan un montón por contestar, pero me toca hacerlo con retraso. A todos muchas gracias por acordaros de un tipo como yo, aunque sé que algunos lo hacen para recordarme que estoy a mitad de camino de los 90
. Algunas felicitaciones han sido muy cachondas y las colgaré por aquí.
Para terminar, mañana cumpliré también 50.000 visitas. Realmente estamos alucinados del montón de gente que se pasa por aquí. También muchas gracias a todos, incluidos 72or84 y Tontaja. Al afortunado que vea en el contador que hay arriba a la derecha la cifra redonda o la más cercana, que haga un pantallazo y me la mande. Será premiado con 0,50 céntimos en su cuenta de Paradisepoker, un salmonete y una caja de cerillas del Hotel Flamingo de Las Vegas.
“Debo de confesar que nací a una edad muy temprana”. Groucho Marx esto último, el resto er Periquillo, con 18 días de más (o de menos).
Abril 23, 2010 13 Comments
Mi casi cumpleaños
Tengo que hacer un paréntesis en mi relato sobre el último viaje a La Toja porque tal día como hoy, hace 45 años y siempre según la versión de mi señora madre, tenía que haber nacido el menda. El 4 de abril era el día que salía de cuentas pero por lo visto se estaba muy agustito ahí dentro y decidí esperar un poco… 18 días.
No creo en los horóscopos. Yo aguanté lo justo para nacer bajo el signo de tauro, uno de cuyos rasgos dicen que es el ser un cabezota de campeonato. Los típicos que sueltan eso de “por mis cataplines…”, pues yo empecé siendo un buen tauro y me propuse serlo por mis cigotos.
Para una embarazada prolongar su estado tanto tiempo tiene que ser un auténtico coñazo. Sólo me faltó salir por mi propio pie agitando las notas de tercero de EGB en una mano y un bollicao en la otra. Las malas lenguas dicen que pedí un cigarro, una servecita y solté mi primer taco, pero esto no he podido corroborarlo al no disponer de documentos gráficos o sonoros.
Lo que pasó en el parto lo dejo para el día 22, que también tiene su gracia. Para mí si, para mi señora madre ninguna.
Hablando de celebraciones, el amigo Pac8 ha rebasado las 100.000 visitas en su blog, obligada visita si te gustan las historias paralelas al póquer… o no, porque tiene de todo. Está publicando una serie de entradas conmemorativas bastante majas. Os recomiendo el resumen de chicas Tizona, en la que como escribe poco se hace muy llevadera ¡Enhorabuena, hermanito!
“Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez”. Jean Baptiste Alphonse Karr esto último, el resto er Periquillo.
Abril 4, 2010 2 Comments
¡Te voy a lavar la boca con jabón!
Eso nos decía nuestra señora madre cuando soltábamos un taco y en muchas ocasiones cumplió la amenaza. De los 5 ó 6 vástagos que pululábamos por aquella casa yo quedé primero en la clasificación general de “boca espumosa” y con mucha distancia sobre el segundo clasificado. Si me conoces un poco habrás comprobado que el método de mi señora madre no funcionó, porque sigo hablando con tres tacos por frase. Parece ser que la madre de Esperanza Aguirre usaba el mismo método con idéntico resultado.
Lo de la frasecita de “la Espe”, no deja de ser una anécdota ya que se trataba de una conversación privada. El tema no está en la forma sino en el fondo, ya que la tía declara que le han dado un puesto de consejero en Caja Madrid a Izquierda Unida a costa de uno de su partido. Pero bueno, es una guerra absurda. Los del Jueves lo ilustran perfectamente (no se me ocurrirá escribir “de puta madre”):
Aprovecho para comentar que lo de las Cajas, al igual que las Autonomías es una requetemierda. Madre, ya me lavo yo los morros.
Iba a escribir algo sobre las pensiones, pero Santi González lo hace mucho mejor en su blog. Sólo puedo añadir que lo que a mí me jode es que me obliguen a lo que sea y en estos momentos yo pago todos los meses 250 pavos de autónomos por testículos. A mí me gustaría que me dijeran: chaval, tienes que tener un seguro médico y un plan de pensiones, si quieres lo haces con el Estado y si no, con cualquier otra empresa. Pero bueno, esa es otra historia.
Dejo para otra entrada mi teoría de “los fumadores debemos pagar menos”.
Respecto a estas dos noticias una curiosidad. El viernes salieron las dos a la luz y vi los inicios de las noticias en la Sexta, Telecinco y Antena3. Los dos primeros empezaron con el “Esperanzazo” mientras que Antena3 lo hizo con el “Pensionazo” ¿Cuál crees que es la noticia más importante?
“Algunos se equivocan por temor a equivocarse”. Gotthold Lessing esto último, el resto er Periquillo.
N.A.: ¿Quién coño es el Lessing este?
Febrero 2, 2010 4 Comments
Uso alternativo de las palas de ping-pong
Inauguro esta nueva categoría de entradas, Historias de una madre (en concreto la mía), con el uso que daba mi santa madre a las palas de ping-pong. Llevaba tiempo queriendo hacer este tipo de entradas y el empujón definitivo me lo dio el ver un comentario de mi gran amigo Pableras de los jaenes. Me vinieron a la mente recuerdos de mi infancia en Jaén, capital del Santo Reino.
Vayamos a las palas. Mi sobrino Andrés, de cuatro años, le tiene un amor desmedido a mi madre y su abuela. Cada vez que la ve, se abalanza hacia ella dando saltos y mostrando una gran alegría. “Yayai”, como él la llama, encantada de la vida, siempre y cuando el enano no la tire al suelo en uno de sus impetuosos abrazos.
El otro día le comenté a Andrés: “Hace 40 años no te hubieses abrazado tanto a tu yayai. Tendrías que haberla conocido con una pala de ping-pong en la mano”.
Os pondré en antecedentes. Mi hermano Antonio y yo somos el cuarto y el quinto hijos, respectivamente, después de tres niñas modositas y tranquilas de las de antes. Sólo un dato: mi madre empezó a fumar tras nacer Antonio porque no había forma de aguantar al niño de los cojones.
Tanto nos daba mi madre en el culo que se hacía daño en la mano, por lo que cuando empezamos a tener edad para jugar al ping-pong encontró “su arma preferida”. En el año 70 todo esto que os cuento no llevaba aparejada la pena de privación de libertad. Sobra el comentar que en la actualidad mi madre estaría en el talego.
Hubiese quedado cachondo el llegar a la Iglesia y que cuando el párroco te preguntara por tu madre, tuvieses que contestar: “Está en el trullo”. En fin ¡qué tiempos aquellos!
Mmamma Lola comenta que se conserva tan ágil de las carreras que se pegaba detrás de ese par de hioputas que tenía por hijos. Pero la hioputez de los hermanos brothers no acaba ahí. Como no éramos gilipollas, escondíamos las palas, ya que preferíamos sentir en nuestros inmaculados culos la suavidad de las zapatillas de la agresora. Esa era “su arma alternativa”. Esto parece el Call of Duty.
Cuando mi hermano hacía una trastada y yo “consideraba que se merecía” unas caricias en el culo, me acercaba a mi madre y le decía: “¿Te saco la pala?” ¡Menudo traidor! La verdad es que la traición era recíproca y cuando él podía me la devolvía. Yayai siempre ha sido muy ecuánime y en esos casos recibíamos los dos, uno por la trastada y otro por chivato.
“Jamás encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre”. Honoré de Balzac esto último antes de leer la entrada, el resto er Periquillo.
Diciembre 28, 2009 4 Comments

















