Satélite del CEP de Barcelona 2010
Periquillo | 6 Marzo 2010Me queda por contar el último día en Tizona’s Palace, pero ya lo haré la semana que viene cuando llegue a Alicante. Llegué con el tiempo justo para hacer lo que más me apetecía en Barcelona ¿Visitar la Sagrada Familia? ¿Probar la butifarra catalana? ¿Miccionar en la puerta del Nou Camp? ¿Beneficiarme a Judit Mascó? No, algo mucho más importante: ver a mi hipergranrequetecontra amigo Eduardo.
Iba en plan sorpresa y no sabía si lo pillaría antes de que cerraran la Notaría, ni siquiera si él estaría. Tuve suerte y estaba, no sólo él, sino también su encantadora esposa Sonia. La última vez que los ví fue en su boda y ya tienen un cría de 9 años y uno de 6, guapísmos (como los padres, claro). Como pasa el tiempo, joer. El caso es que están los dos igual que aquella vez.
Al llegar le dije: vengo a comprar la plaza de toros, vamos a escriturar. Íbamos a organizar corridas de las buenas aquí en Cataluña. En esa plazita si que se podía organizar una buena capea. Aprovecho para recordarte que el 14 de mayo tenemos otra en Alicante coincidiendo con el CEP.
Comimos juntos, nos pusimos al día de nuestras vidas y recordamos los viejos tiempos. Ni que decir tiene que estaba alucinando en colores de mi historia del póquer. El descojono grado máximo llegó con mis visitas a Las Vegas, la boda con Elvis incluido y las peripecias de mi mujer para llegar a la ciudad del pecado. En fin, unas horas muy agradables para afrontar el fin de semana de póquer.
Duchita y ya con macolis (la ducha no, coño) nos vamos al casino. Lleno a rebosar en el día 1A y el satélite. Suerte que somos precavidos y nos habíamos inscrito hace unas semanas. Nos toca en la misma mesa con tres habituales del Casino Mediterráneo de Alicante. Como en casa, vamos.
Primer nivel y funden a macolis en dos manos casi seguidas AA y KK. Por supuesto tenía mi ficha encima de la mesa para hacer crecer la leyenda. Discretamente guardo la mía y saco la moneda con la que gané a Tizona una apuesta en su casa. Deshacen nuestra mesa después de la pausa, pero lo traen a mi mesa tras unos cuantos niveles.
Teníamos otra vez mi ficha como cubrecartas y le dí una al jugador que estaba sentado entre nosotros. Me lo había presentado larra y estábamos haciendo buenas migas. El pobre Iván, que así se llamaba, duró exactamente 3 manos. Volví a guardar la fichita de los cojones y saqué las bolas chinas y la moneda. Macolis cayó al rato y yo conseguí clasificarme.
En Barcelona está “to Dios”, así que no voy a citar a casi nadie porque esto podría quedar muy largo. Me hizo mucha ilusión ver a Ballerini porque hacía dos años que la última vez. Por lo demás, muchas conversaciones de póquer, risas y todo lo que conlleva un evento de éstos.
Los crupieres muy profesionales, Gerard por supuesto un 11 y el Sr. Blai (o Blay) encantador. Ejercieron de anfitriones como tiene que ser. Sólo pongo un pero a los torneos en este casino y es el que no haya una mesa con vasos y botellas de agua para que los jugadores puedan servirse sin tener que esperar a que algún camarero, sobre cargadísimo de trabajo, te atienda.
Macolis me está diciendo que hoy no se lleva mi ficha ni jarto vino. Va a romper con todo lo anterior y ¡Dios mío, incluso se está afeitando! Ahora que caigo, a última hora le di 4 fichas a Gerard. Visto lo visto no me extrañaría que una ola gigante se llevara el casino a tomar por culo.
Este de la foto no es ni un rapero famoso ni un colega de larra de los que les gusta quemar autobuses, es macolis.
“Muchos creen que tener talento es una suerte; nadie que la suerte pueda ser cuestión de tener talento”. Jacinto Benavente esto último, el resto er Periquillo.













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