Random header image... Refresh for more!

La factura informativa de la Seguridad Social (y su pm)

Supongo que habrás leído por ahí que algunas Comunidades Autónomas te entregan una factura informativa cuando haces uso de la sanidad pública. En un principio a mí me pareció una buena idea, porque vivimos en el país del “todo gratis” y no está de más que nos recuerden el pastón que cuesta una operación o un tratamiento.

Yo sólo uso la sanidad pública para recoger recetas de insulina y agujas para darme la picota. Por si no lo sabías, soy diabético, un tipo dulce. Ya te puedes imaginar la broma que gasto con los amigotes sobre cierta práctica sexual y porqué a ellas les gusta (mode animal on).

Hasta hace poco más de un año el proceso, cada 40 días aproximadamente, era el siguiente: pedir cita con mi médico; esperar un buen rato; entrar y decirle que necesito mandanga; búsqueda en el ordenador de mi tipo de insulina; imprimir receta; pregunta típica “¿Todo bien?”; contestación también típica “De lujo”; “Buenos días”; “Buenos días”. Ponle 3 ó 4 minutos. Ninguna diferencia con tu camello habitual.

Yo, que soy un tipo que se rompe mucho la cabeza para ahorrar tiempo (eso se traduce en cañas), hace años que proponía un sistema más ágil para enfermos como yo que no necesitan ni ver al médico: me asignan una farmacia; cada 40 días voy y me dan mi insulina. Así de simple. Ahora con la tarjeta sanitaria, incluso más fácil, porque puedo ir a cualquier farmacia.

El proceso ha mejorado algo, porque ahora cuando voy al médico me da la receta y un papel con el nombre del medicamento y el día que tengo que volver. Cuando vuelvo no tengo ni que ver al médico. Voy a la recepción del ambulatorio y el funcionario, tras una pequeña cola, me da mi nueva receta y otro papel para volver a recoger otra receta en unos 40 días. Para pacientes crónicos, como yo, esto es una gran mejora, porque así no hago perder el tiempo ni al médico ni a mí.

Una de las veces que fui a por recetas me veo en el papel de la próxima cita un recuadrito muy mono, en mayúsculas, que reza: COSTE DEL TRATAMIENTO 271 €. Miro alrededor buscando la cámara oculta sin éxito ¿Vendrá ahora una bella señorita a ofrecerme algún servicio extra? Hagamos cuentas.

El PVP de mi insulina es de 38,84 € y con receta yo pago 2,64 €. Es decir, que la Administración, con mis impuestos y cotizaciones, no lo olvides, paga 36,20 € ¿Dónde están esos 235 pavos de diferencia? Es imposible que tal cantidad corresponda a los gastos de estructura y a la parte del sueldo del funcionario por 1 minuto escaso de trabajo. No incluyo al médico porque en este caso no ha intervenido.

Varias reflexiones podemos hacer. Si la cifra se ajusta a la realidad sólo nos queda una solución: cerrar la sanidad pública porque es una ruina. Imaginemos que me presentan esa “factura” siendo la sanidad privada. No sería descabellado que me dieran mi insulina acompañada de un buen plato de jamón ibérico, otro de gamba roja de Denia y una botella de Vega Sicilia. Para la sobremesa un buen Coiba, así les duro menos ¡Por 271 eurazos, qué menos!

Si la cifra es errónea (lo más probable) ¿Quién la ha calculado? La señora de la limpieza no creo, lo hubiese hecho mucho mejor (con todo el respeto) ¿En qué se han basado? En los precios del 2050, supongo. Otro hecho que corrobora el alto porcentaje de burros que puebla la Administración.

No me salen las cuentas por ningún lado, así que voy a proponer al Servicio Valenciano de Salud el siguiente pacto: yo sigo pagando mis cuotas de autónomo; dejaré de ir a por recetas de insulina; yo me la pago de mi bolsillo, y; como les ahorro 271 € me dan la mitad por las molestias que me ocasiona. Ambos salimos ganando, al SVS le cuesto la mitad (135,50) y yo me llevo para casa 100 pavitos limpios (136.5 – 36,20). Quizá no me de para el Vega Sicilia, pero unas cañitas si que caen.

Amiguito, acabo de demostrarte como hacer recortes en la sanidad pública de forma sencilla y práctica. También sirva este escrito para demostrarte porqué no soy político, las buenas ideas y la política son incompatibles.

Aquí no acaba la cosa, estoy inspirado y voy a sobrepasar el límite de texto autoimpuesto para este blog. Ya que los políticos quieren concienci,arnos de lo que “gastamos” con nuestro dinero (te vuelvo a recordar que tú pagas impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social) no estaría mal concienciarlos a ellos ¿Qué te parece darles “facturas informativas” de sus dislates? Ahí van unos ejemplos.

1.- Cuando un senador haga uso del traductor por no hablar en el idioma que entienden todos los senadores, al final del discurso se le pasa la factura (eso sí, en todos los idiomas oficiales). Total: 600 €. Se le puede añadir una leyenda de este tenor: con esto pagamos la mensualidad de un parado.

2.- Inauguración de un aeropuerto con banda de música, canapés, etc. Facturita que te crió. Total: 18.000 €. Se acaba usted de pulir el IBI medio de unas 68 viviendas de su ciudad.

3.- El exalcalde se Sevilla tuvo la bolsa escrotal (es decir, los santos cojones) de ir a Barcelona en avión a nosequé historia y mandar a su chófer con su correspondiente coche oficial, por carretera para los desplazamientos por la ciudad. Total: 3.500 € (seguramente me quedo corto). Esa es la pasta que pagaron de IRPF dos familias con un hijo y una hipoteca de 500 € al mes. En este caso se puede añadir cuánto le hubiese costado coger taxis en Barcelona.

4.- Mitin sin sustancia en Calahorra haciendo uso de vehículos oficiales, seguridad, alquiler del local y viandas para todo el personal. Total: 15.000 €. El Impuesto de Sociedades de una empresa que haya obtenido un beneficio de 75.000 €.

Podría seguir, pero creo que con estos ejemplos tienes más que suficiente para captar la idea y encabronarte un poco más de lo que ya estás.

“Vota a aquel que prometa menos, será el que menos te decepcione”. Bernard M. Baruch esto último, el resto er Periquillo.

perico@nunezdecela.com
Imagotipo_FO_BLA_72

6 comments

1 corbein { 01.23.12 at 11:35 }

España, una casa de putas.

2 admin { 01.23.12 at 15:47 }

Pues habrá que hacer uso de ella, ;)

3 Pacocho { 01.23.12 at 17:16 }

el bidan me contaba el otro dia que el neurocirujano no se dignaba ni a darle cita, y ayer me conto mi madre que eso lo hacen a proposito para mandarte a la privada. Es una casa de putas pero hay que arreglarla porque si no te van a cobrar 500 por la insulina y sin ayudas… No hay mejor negocio que la sanidad. la gente puede dejar de consumir pero no de tomar insulina…

4 Carlos Mantero { 01.23.12 at 19:06 }

Plas! Plas! Plas! Post grandioso, a más de uno le abrirás los ojos.

5 admin { 01.23.12 at 20:53 }

Pac, eso está más claro than water. Carlos, abrir los ojos está bien, lo que sería la leche es que alguna abriera las patas, jojo.

6 Lasupernena { 01.23.12 at 23:09 }

Si el cargo desmesurado del que te informan es tan alto, o lo hacen para que te sientas mal y optes por no seguir enfermo para que la gente no te linche por despilfarrador o me decanto por lo segundo, será porque los pupilos de Urdangarín y tantos otros sinvengüenzas y políticos siguen engordando presupuestos para chupar el bote…

Leave a Comment