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Comida en Cambados

 

Aquí te damos rakeback der bueno

Aquí te damos rakeback der bueno

 

 

Bidan nos esperaba en la plaza más despistao que un pulpo en un garaje. No sabía en que coche llegábamos, pero nuestros gritos le espabilaron. Al bajar le abrazamos como se merece un tipo como él, que parece un osito de peluche. Desde el viaje a Las Vegas de abril no veía a Jonás, Contajansen, Marmeto y Johnny.

Tuvimos que hacer algo de tiempo hasta ir al restaurante. En esta foto aparecemos los 5 Jotas callejeando y buscando un refugio por si llovía. Finalmente encontramos un bar, curioso.

 

Deténganlos!

Deténganlos!

Una cañita

Una cañita

Dos

Dos

Tres

Tres

 

Es una pena que no se puedan contar las conversaciones, pero no paramos de reír. Imagina a uno de nosotros contando algo y los otros cinco pendientes como buitres para soltar la burrada más gorda. A cada frase había una réplica con la que descojonarnos vivos.

Tampoco podíamos ni ir al aseo porque en cuanto desaparecías, el resto empezaba a rajar de ti. Ni os cuento lo que pudimos rajar de algunos de los que ahora leéis esto y no estabais allí :). Creo que los mejores momentos los vivimos cuando Bidan nos relató su viaje a Isla Margarita. Dolores abdominales, oiga.

Al tarao de Bidan no se le ocurre otra cosa que llevarnos a un sitio elegante y tranquilo. El tío pretende conseguir al restaurante como cliente. Craso error, creo que no lo llamarán en la vida.

 

Este es uno de los que no vuelve... porque no le dejan

Este es uno de los que no vuelve... porque no le dejan

Primera copa... rota

Primera copa... rota

 

Para dejar su reputación peor de lo que ya estaba, nos acompaña a comer un compañero de trabajo, José. En el momento de las presentaciones, tras presentarle a Jonás, Javi, Johnny y Javier, comenta: ¡Cuánta J! A lo que yo contesto: Soy la quinta J, el Joputa Perico. Y ahí empezó la coña de los 5 Jotas.

Ahí va una muestra de los productos de la tierra que tanto ansiaba Jonás.

 

Sin comentarios

Sin comentarios

Aquí si hay comentarios: también tomamos zamburiñas y berberchos

Aquí si hay comentarios: también tomamos zamburiñas y berberchos

 

Jartos de los productos del mar, nos pasamos a los de la tierra. Algo ligero.

 

No parece tanto

No parece tanto

Nos hicimos alguna fotillo antes de que Bidan y José tuvieran que volver a la cruda realidad del curro. Los 5 Jotas nos quedamos degustando los espirituosos de la tierra. A alguno le gustó mucho la idea de hacerse un cortado con crema de orujo. La camarera fue lista y no se le ocurrió dejar las botellas encima de la mesa, así que tuvimos que irnos a tomar otro café al bar de las cervecitas. Creo que por error nos dejaron entrar.

Repelamos tó

Repelamos tó

Fin de fiesta?

Fin de fiesta?

En el trayecto de un bar a otro nos reímos bastante pensando en la comida que le habíamos dado al resto de comensales, en especial a una pareja de una mesa cercana. Imagina, coges a tu parienta, amante, novia o lo que sea y te la llevas a un sitio romántico y tranquilo. En la mesa de al lado siete taraos no paran de soltar improperios en voz alta aderezados con sonoras carcajadas y palabras malsonantes. Como para volver.

Paseo para bajar la comida

Paseo para bajar la comida

Menuda pancha calza el Marmeto

Menuda pancha calza el Marmeto

 

En el café se produjo una de las mejores jugadas del fin de semana. Le levanté sin piedad 110 € a Marmeto en una apuesta ¡Menudo pardillo! No sé porqué sale en la conversación que Chicago es la capital de Illinois. Yo sabía con toda seguridad que no lo era, me sonaba Springfield, pero al ser la ciudad de los Simpsons, no las tenía todas conmigo. Seguro que empezaba por S.

Marmeto se empeñó en que era Chicago. Lo vi tan entregado que no pude negarle el placer de apostarse la entrada del torneo. Nos dimos la mano, miró en su iphone y… a cobrar. Resultó inestimable la ayuda, a modo de gancho, de Johnny. Especialmente a la hora del cobro.

Por supuesto que durante todo el fin de semana estuvimos recordándole a Marmeto la primada que había hecho. Cada vez que había que poner pasta yo soltaba que a mi me invitaba Marmeto. Johnny al día siguiente estuvo buscando un cajero para sacar pasta y el resto le decíamos que apostara algo con Marmeto :).

Pagué esa ronda (bueno, la pagó Marmeto) y nos fuimos para O’Grove a dormir un poco la siesta, ponernos guapas, pintarnos e ir a ver cartas al casino.

Cuando Bidan nos preguntó por la sobremesa en el restaurante no quisimos preocuparle por la pérdida de un cliente. Le dijimos que no nos habían tirado del restaurante, pero sí del pueblo.

“La gente, en general, soporta mucho mejor que se hable de sus vicios y crímenes, que de sus fracasos y debilidades”. Conde de Chesterfield esto último, el resto er Periquillo.

perico@nunezdecela.com
Imagotipo_FO_BLA_72

3 comments

1 pot_holer { 04.01.10 at 18:15 }

vamos que cuando vuelva mejor no decir que os conozco.

2 Bidan { 04.04.10 at 10:10 }

Pues vamos a colocar unos aparatos a prueba en los baños del restaurante.
Y probablemente nos contraten el servicio de uniformes para los cocineros…

3 Periquillo Poker » Se veía venir. Por los aires en el CEP { 05.16.10 at 13:24 }

[...] recuerdo, está valorada en 110 €. Si no recuerdas la historia de la primera gorra, Marmeto sí, pincha aquí. Un tipo muy majo… pero no [...]

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