La libreta de Bidan no aparece
Periquillo | 12 Febrero 2010El título casi no tiene nada que ver con lo que voy a contar, pero de vez en cuando me permito estas licencias. En realidad te vas a tragar en varios capítulos, si sigues hasta el final, mis impresiones sobre el Torneo Mensual del Casino Mediterráneo de Alicante en su edición de febrero. Por 300 + 30 tienes 15.000 puntos y ciegas de 45 minutos, así que está bastante bien.
Tras poner patas arriba la habitación de objetos perdidos del casino sin resultado, me encuentro a Piussa (Galiana) y Adolfo Valero, más oriolanos que Miguel Hernádez. Piussa fue el que me dijo el día anterior que iba a ganar, pero resulta que el que casi gana es Adolfo. Un ratito con ellos y a seguir saludando al personal.
Se me acercan dos tipos con pinta de sospechosos y uno me dice: Qué pasa Periquillo, soy Poveda1970 y este Ivanico ¡Joder, que alegrón! Tras muchas sesiones on line a través del ventrilo por fin los conocía en vertical. Ya sabía que eran muy majetes por nuestras conversaciones y mis sospechas eran ciertas.
Me estuvieron comentando que casi no habían jugado en vivo y les di un par de consejos sobre el comportamiento en las mesas que, como luego contaré, Poveda no siguió mucho J. Ya sabes, a la hora de apostar manda la boca, estar atento y no hablar fuera de turno, etc.
Me tomo un café justo de tiempo con macolis y cuando llego a la mesa me encuentro en la posición 3 a mi “tía” Fuensanta (décima en la Final del CEP) y en la 5 al amigo Pableras, gran jugador y mejor tipo. En la 6 está Poveda y entre el resto alguna cara conocida de los habituales del casino.
En los dos primeros niveles nos movimos bastante Pableras, la posición 8, la 2 y yo. A Fuensanta le ligué un full con AA. Le saqué bastante, pero no lo suficiente porque le leí color y pensaba que iba a meter en quinta. Sólo llevaba el cuarto As y, prudentemente, como es ella, se pasó.
El tipo de mi derecha era de esos que va a muchas manos y si son de color se le pone dura. Me robó un bote con 63s que me sentó a cuerno quemao porque, claro, ligó en river. Yo llevaba una Q y aunque en el flop salió una Q y un A pegué en todas las calles. Ni con sosa caústica lo hubiese sacado de la mano.
Poveda se movió poco aplicando la máxima de que en los primeros niveles hay poco que ganar pero puedes perder el torneo. Se dedicó a observar la mesa hasta que vino su mano fatídica. Limpeó todo el mundo, incluso la crupier estuvo tentada. En el flop tenemos Q94 y Pableras mete 500, Poveda iguala y la ciega grande sube a 2.000. Poveda con Q9 en la mano resube y recibe un all in del rival. Se lo piensa, paga y se encuentra una trucha (trío) de 4 enfrente.
Una pena porque se quedó con menos de 2.000 fichas y, lo que es peor, jodido y dándole vueltas a la mano. Estuvimos comentándola, pero con tanto limper la ciega podía tener Q4, 94 ó 44. Descartamos QQ y 99 porque sería un loco si no hubiera subido. En fin, prácticamente ahí se acabó su torneo.
En otra jugada curiosa, estando yo en ciega grande me limpian 5 incluido la ciega pequeña (el de 63s). Veo 66 y subo a 600. Con lo profundo que es el stack en este torneo, veo con asombro que me igualan todos y se forma un bote de 3.600. Ya me daba por perdido, pero el flop mostró 343. La ciega pequeña “mete” 250. No podía permitir que se llevará ese peaso bote con aire, así que subí a 1.300 y se tiraron todos.
Justo antes de la cena viene a la posición 7 de la mesa Adolfo y la cosa se pone divertida. Al descanso me fui con algo menos de 20.000 fichas, en una posición cómoda por encima de la mesa.
Aquí acaba la primera parte. Macolis, ivanico y Piussa seguían vivos.
Nota: Esta es la entrada 101en cinco meses, así que me he calzado unas 20 al mes. Ya veremos lo que dura.
“Mezcla a tu prudencia un grano de locura”. Quinto Horacio Flaco esto último, el resto er Periquillo.












