Jalogüín y la madre que lo parió

Bonita fiesta esta del Jalogüín. Resulta que los niños se disfrazan, en teoría, para dar miedo, se plantan en la puerta de tu casa mientras estás tan a gusto viendo tu programa favorito o en mitad de una jugada en que te estás jugando un pastón y pretenden que les des golosinas. Un par de buenas hostias es lo que tendrían que llevarse como contestación a la pregunta esa tan insulsa de ¿Susto o truco?
Lo que da miedo de verdad es abrir la puerta y encontrarte a las hijas de Zapatero. Llorando van a irse cuando escuchen lo que tengo que decirles sobre su padre. También tengo sobrinos que tocan los cojones, como este. Pero luego os contaré.
Esto dentro de cien años puede que llegue a convertirse en una tradición, pero ahora mismo es una soplapollez y de las gordas. Por supuesto, también me parece una soplapollez de las gordas el que llegue a convertirse en una tradición incluso dentro de 1.000 años.
Nuestra tradición es celebrar la Fiesta de Todos los Santos de otra manera y, evidentemente, con otro nombre que acabo de citar ¿Qué hay más divertido y estimulante que plantarte delante de un cachomarmol tras el cual hay un puñado de huesos? ¿Y llevar flores para que se pudran?
Bueno, sí, nuestra fiesta también es una ful, pero es nuestra. Nos quejamos de todas las americanadas y no hacemos más que comer comida basura, beber Coca-cola y celebrar el Jalogüín. Ya sé que es una fiesta anglosajona, pero son los USA los que nos lo han metido por los ojos, especialmente por el tercer ojo.
Dentro de unos años me veo comiendo en casa de la suegra un pavo relleno con salsa de arándanos. Pavo que, por cierto, en todas las películas parece de plástico. Pos nada, el cuarto jueves de noviembre a celebrar el Día de Acción de Gracias
Es curioso que yo defienda la Fiesta de Todos los Santos, cuando debería crear una plataforma contra ella. Lemas tengo varios: “Me cago en tus muertos”; “Lucharé eternamente” (mucho mejor que la gilipollez del Nunca mais); “Ya que lo visitas, quédate” y otras similares. La razón es sencilla, vivo a 500 metros del cementerio del pueblo.
Os podéis imaginar que día tan bonito he pasado. Carreteras y calles cortadas, Protección Civil, Policía Local, desfile de infinidad de lugareños, Guardia Civil, helicópteros, niños dando por saco, abuelitas que parece que vayan para no volver, etc. Fue más fácil entrar en Estados Unidos a pesar de llevar a Pac8 y su foto de Pasaporte que ir a comprar el pan esta mañana (la foto la colgaré esta tarde).
Para redondear el fin de semana la familia política viene al completo a “visitar” a la abuela materna (esto es el “luego os contaré” que puse más arriba). Ya podían haberla enterrado en su León natal, pero no, me la dejan aquí al ladito. A eso hay que añadir la siguiente sorpresa. Viernes 12 de la noche, frase de la parienta: “mañana podrías hacer el estofadito ese que te sale tan bueno”. Contestación: “¿Ese que tardo 4 horas en hacerlo? No tenemos ni carne, ni patatas pequeñas ni cebollas pequeñas”. ¿Quién manda en mi casa? Una imagen vale más que 621 palabras.
Conclusión: nuestra fiesta es una gilipollez, pero es nuestra. Traer una mierda de fiesta de fuera no es más que ahondar en la gilipollez supina. Para disfrazarnos tenemos los carnavales, mucho más divertido y variado. He dicho.
“No hay leyes, ni tradiciones, ni reglas que se puedan aplicar universalmente, incluida ésta”. Anónimo esto último, el resto, er Periquillo.
perico@nunezdecela.com

















6 comments
Pero bueno.
Cómo puedes meterte con Jalogüín (cómo cuesta escribirlo bien), las hamburguesas la cocacola y las BBQ y luego jugar al póquer.
Si fueras jugador de mus o tute lo entendería, pero con tu práctica del jóldem me parece un poco ridícula esta entrada.
Juan
Ups Don Juan, me he comido el final que tenía pensado dicendo que me encanta Estados Unidos, como usted bien sabe, ya que pasamos allí 20 días juntitos. Tomo mucha Coca Cola y en cuanto pueda me vuelvo para allá. Hay cosas que no me gustan, ta claro, pero prefiero este país a muchos otros. La coña está en esos progres de medio pelo que odian Estados Unidos y luego son los primeros en ir a chuparle la… espada al Oscar.
Que me guste Estados Unidos no significa que tengamos que importar todas las tonterías que allí se hacen, hay que coger lo bueno de cada sitio, no las gilipolleces.
El mus es el juego de cartas más bonito del mundo y el dominó también es sublime, pero no por eso dejaremos el póquer. Por cierto ¿no es de origen francés?
Otia, a los franceses, como mi suegro, no los trago, jejeje.
Mmm… Perico… El estofadito…
Thanks given day!!! Para los que nos gusta comer. Como se nota la mano de Carol en esa cocina!!!!
Gilipollez el lema “nunca mais “. Ahi pierde puntos señor (a no ser que tenga un planteamiento convincente que estoy seguro que me expondra)
Un saludo.
Contajansen ¿la mano de Carol? Si yo te contara, macho. Para ser suave y no hacer mucho daño, digamos que Dios no doto a Carol con el don de la cocina.
Ferrich, en primer lugar lo del nunca mais era por añadir algo de coña. El lema no me parece bueno ni malo. Si tu hubieras sido gobernante en aquellos momentos ¿qué habrías hecho con el barco en cuestión? Cuando se quemó media Guadalajara unos años después y se vio que hubo una descordinación entre administraciones del carajo ¿porqué no salieron todos los de nunca mais?
En aquel incendio recuerdo que Madrid ofreció bomberos y Castilla los rechazó. Se les fue el asunto de las manos y se lio la de Dios. Esto me reafirma en que las Autonomías es la mayor gilipollez que tenemos en España, pero bueno, eso es otra historia. Yo me quejo de que Nunca mais sólo sale a la calle en determinadas ocasiones y no siempre que deberían.
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